Un pájaro al día

Colección de 58 pájaros hechos por Maria y Simón durante 58 días de confinamiento. Composición digital. Papel 15 x 15cm.
Colección de 157 pájaros, de técnicas diversas, recogidas en archivos digitales y mostradas a través de gifs.

#unpajaroaldia

Este proyecto comeienza unos días antes del confinamiento por la pandemia del COVID-19. Me surge la necesidad de dibujar pájaros y comienzo en un lienzo grande, de pladur.
Quiero dibujar pájaros de diferentes plumajes, tamaños y probar materiales y trazos. Y le propongo a mi hijo de cuatro años que dibuje conmigo, que nos pongamos los dos delante del lienzo y probemos con sus pinturas de dedos, con mis pinceles, lápices, rotuladores… rebuscando entre las imágenes de estos animales en internet.

Las criaturas, desde pequeñas se sienten atraidas por las aves y les dotan de características mágicas, que muchas veces comparten.

Mi hijo comienza a dibujar de una manera muy libre y auténtica, sin tener la realidad como modelo ni la fuente de inspiración como objeto de imitación. Agarra las pinturas con las manos, desliza los pinceles por lienzo, entra y sale a su antojo y de vez en cuando nombra lo que hace: esto es un pico, esto es la cabeza, aquí las patas. La libertad con la que Simón pinta moviliza una parte de mi en la que puedo recuperar el juego de la mancha, el error, la sugerencia.

A los pocos días, nos dicen que tenemos que quedarnos en casa, confinados hasta nuevo aviso, y pasamos a vivir de otra manera, hacia dentro, recogidas y presentes.
Pasamos a vivir dentro de la casa durante un tiempo que se dibuja como indefinible y en un estado de alarma que desconcierta y preocupa. La presencia y la convivencia son la base del cotidiano y es a partir de esta intensidad que emerge la propuesta creativa.

Y es ahí donde me propongo a modo de ritual, de exorcismo, de terapia y de juego, plantearle a Simón dibujar. Me propongo y le propongo dibujar uno cada día y así surge #unpajaroaldia.

Desde el 15 de marzo comenzamos a dibujar pájaros metódicamente. Miramos imágenes en internet, escuchamos sus cantos, encontramos páginas web donde se recopilan características de las aves… Escuchamos con más intensidad a los pájaros del parque al que da nuestro balcón, observamos como se mueven, dibujamos, pintamos, combinamos técnicas, probamos rotuladores, acrílicos, anilinas, y cada noche, publico en Instagram una composición hecha con nuestros dibujos.

Los pájaros alla afuera, cantan como nunca y ahora tenemos tiempo y oído para escucharles, y se llaman entre ellos con más fuerza y sin ser interrumpidos por nuestra contaminación acústica i ecológica. Y les escuchamos como nunca hemos hecho porque ahora estamos más en silencio, a pesar del ruido ensordecedor de nuestras cabezas y nuestras radios.

Los pájaros siempre han sido el símbolo del movimiento, de la libertad.
El deseo del ser humano de volar, de desplazarse, de migrar a lugares más cálidos, de desenjaularse, de conectar el mundo entero, de trascender las posibilidades del cuerpo…
Todo eso, en este momento, está colapsado. Y la necesidad de conectar con este deseo, se torna ahora casi un canto colectivo.

Al publicar el primer dibujo de #unpajaroaldia se me ocurre que puedo compartirlo con otras familias y criaturas cercanas para ellas también participen de nuestro juego. A modo de correspondencia. Después amplio a mi familia, a los sobrinos, a gente querida que está lejos.

Durante todo este tiempo hemos ido recibiendo pájaros de todos los tipos, clases, colores y materiales. Se apuntan también amigas adultas que concectan con su creatividad y a través del dibujo se permiten un espacio para el disfrute y el placer de lo artístico.

A partir de la creatividad y con la certeza de que dibujar por dibujar es un placer y de que todas sabemos hacerlo, también vamos encontrando nuestros/nuevos lenguajes para expresarnos.

Compartir esta experiencia, se convierte en una manera nueva de comunicarnos, de saber las unas de las otras, de regalarnos belleza. Nos enviamos pájaros para recordarnos que, a pesar de este espacio-tiempo suspendido, hay un afuera, para que estas pequeñas correspondencias cotidianas conecten las unas a las otras, nos vinculen.

 

Todo lo publicado aquí @maria_romerogarcia